La primera vez que fui a Juanito (para los que no saben, es una discoteca en Asia) pensé: "Estamos en un descampado". Me pareció una estafa, era un terreno, un terral, con una plataforma para bailar, unos cuantos muebles al rededor, vendedores de chela, y una zona "vip" que tan sólo era un area ligeramente elevada con uno de esos vips asados que chekean a las chibolas y que te dejan pasar si les sueltas cinco lucas. No se porque pensé en Ribeyro, fácil por decrepitud del lugar o por "Un domingo cualquiera" o "Una aventura nocturna". Lo chistoso es que la gente no se daba cuenta de que estaban en un terral, y que las chicas que iban con zapatos de tacón iban a terminar con tierra entre los dedos ahora o más tarde.
Al año siguiente, antes de regresar a Juanito, fui a La Huaca, y era otra cosa; el lugar era excelente, la chela era mucho más cara, la entrada era gratis hasta las 11 (masomenos) y la música era excelente (classic salsa). Al día siguiente regrese a Juanito y me di con la sorpresa de una ligera remodelación, pero, dentro de todo, seguía siendo un terral (solo que ahora mayormente cubierto por piedritas de estacionamiento).
La última noche de Juanito (que creo que fue en semana santa) lógicamente fuimos; la entrada usual subió de 10 lucas a 15 lucas, pero le dije a Juanito (el dueño, que dentro de todo es buena gente) que tenía que rescatar a un broder que estaba en la lona y que ya salía. Me dejó pasar gratis y lo busque por media hora; luego me llamaron a decirme que ya se lo habían llevado, estuve un rato con la gente y luego me quite. Pero luego quise volver a entrar y ya no estaba a 15 lucas, sino a 20 (o fácil 25, no me acuerdo bien). La cosa es que tuve que pagar todo lo que tenía para entrar, y cuando entré ya había poca gente, y me golpeo el hecho de que había pagado -de nuevo, pero esta vez más- para entrar a un pampón, un terral. Luego me comí una hamburrata.
Y la anécdota de la hamburrata está acá: Cuando el mar te desviste; cosas que te pasan cuando vas a la playa